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¿QUÉ MOLIENDA DE CAFÉ NECESITO?

 

Cuando se habla de hacer buen café se suelen mencionar pautas importantes como el tueste, el varietal o el método de extracción, pero solemos olvidar una de las partes más importantes del proceso, la molienda del café.

Acertar en la finura de la molienda es indispensable para extraer todos los sabores agradables del café, y evitar la aparición de otros desagradables. En este artículo te enseñaremos los distintos grosores de molienda y a qué métodos de extracción se adecúa cada uno, y te daremos algunos consejos útiles a la hora de moler tu propio café.

Si quieres saber más de los procesos por los que se extrae el café, puedes visitar este artículo.

Café en grano y en molienda fina

 

LA IMPORTANCIA DE LA MOLIENDA

 

Para entender por qué es tan importante la molienda, primero tenemos que entender el proceso de extracción del café.

La extracción del café no es más que la exposición de los granos de café al agua caliente. Cuanto más tiempo esté en contacto el café con el agua, más sabores se obtendrán (primero los ácidos y dulces, después los amargos y la astringencia).

Pero entonces, ¿Qué pinta el tamaño de molienda en todo esto? Pues en que, dependiendo del grosor de molido, se podrá exponer el café al agua más o menos tiempo sin que varíe sensiblemente la obtención de sabores. Cuanto más fino sea el molido, más superficie habrá en contacto con el agua y menor tiempo de exposición será necesario. A mayor grosor, menor superficie en contacto con el agua y mayor tiempo de exposición.

Un ejemplo claro de esto es la cafetera de prensa francesa que, al ser un método de inmersión en el que el agua pasa varios minutos en contacto con el grano de café, requiere de una molienda gruesa para no amargar el café. Por el contrario, cuando utilizamos una máquina expresso en la que se fuerza el agua a presión a que  pase a través del café en menos de 30 segundos, es necesaria una molienda muy fina que ofrezca una gran superficie de contacto con el agua.

 MÉTODOS DE EXTRACCIÓN Y MOLIENDAS DE CAFÉ

 

Explicado esto vayamos a lo que verdaderamente importa; ¿Qué grado de molienda le va mejor a mi cafetera italiana? ¿Y a mi HandPress?

Pues depende.

Nadie tiene la respuesta exacta a esta pregunta, por el simple hecho de que la molienda perfecta depende de la persona y de los matices que quiera tener de su café. Lo que a uno le puede parecer la molienda perfecta, a otro le puede parecer que sobreexpone el café, y ninguno de los dos estará realmente equivocado.

Dicho esto, sí hay unos rangos generales a los que ceñirse para obtener el café adecuado dependiendo del método de extracción, que son:

  • MOLIENDA GRUESA: Esta molienda es la más recomendada para los métodos de inmersión como el de prensa francesa. Los métodos de inmersión, como su propio nombre indica, se basan en mantener agua y café en contacto durante un tiempo determinado dentro de un recipiente.
  • MOLIENDA MEDIA: La molienda media es la más extendida, y la que encontrarás en la mayoría de los cafés de supermercado. Pero dentro del café de especialidad, esta molienda es la más utilizada en sistemas de goteo y de filtro. Dentro de esta franja de molienda, el grano más grueso se utiliza en las Chemex, y el más fino se usa más para las cafeteras HandPress.
  • MOLIENDA FINA: La molienda fina es la que deberás buscar si quieres preparar café expresso o usar una cafetera italiana. Esta molienda es específica para obtener una gran superficie de contacto con el agua en sistemas a presión. Cuanto mayor sea la presión, mayor debe ser la superficie de contacto. Por eso la molienda para una cafetera italiana debe ser entre fina y media y la de un café usado para expresso, por el contrario, debe ser muy fina, con un tacto casi arenoso.

ALGUNOS CONSEJOS

 

Lo primero: Necesitas un molinillo en casa. Aunque los paquetes de café ya molido son francamente cómodos, sacrificas demasiado control sobre el grado de molienda. Los Roasters ajustan el molido intentando cubrir el mayor espectro de clientes posible, y nunca podrán igualar una molienda exclusivamente creada para tu máquina de café y tus gustos personales. Además, el café pierde gran cantidad de sus aromas tras molerse, por lo que mantenerlo en grano hasta el momento de su consumo es muy recomendable.

El segundo consejo es uno que muchos hemos aprendido por las malas; compra un buen molinillo o compraras dos veces. No hace falta que te compres el molinillo más caro que encuentres, pero es conveniente que inviertas en un molinillo de muelas de marcas contrastadas (¡nada de molinillos de cuchillas!). Como dicen en el mundillo del café, “puedes hacer buen café con una mala cafetera, pero no con un mal molinillo” y es que, aunque una buena cafetera es importante para hacer buen café, notarás una mejora mucho mayor si inviertes en un buen molinillo.

Por último, la recomendación más importante: ¡Experimenta! Toda la información que te hemos dado en este post son únicamente guías, y no debes tomarlas como leyes imperturbables. De las cosas más gratificantes del mundo del café de especialidad es descubrir sabores nuevos por ti mismo y aprender explorando nuevos sabores.

Un mismo café puede cambiar mucho de perfil modificando el grado de molienda, y distintos varietales y tuestes requieren modificar el molido para obtener todo su sabor, por lo que experimentar te ayudará a aprender más de sobre y subexposición, tuestes, y muchas variables más que son importantes para obtener buen café.

Pero, sobre todo, experimentar es una de las mejores formas de pasar tiempo con amigos; no hay mejor plan que organizar una cata en casa e invitar a todos tus amigos, y acabar pasando una tarde probando distintos cafés e intentando descubrir cual es cual.

Como conclusión, el café de especialidad es un mundo muy extenso en el que cabe todo el mundo y, con la ayuda de esta pequeña guía, te invitamos a que te metas de lleno en él y experimentes el placer de saborear un café molido por ti mismo.