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La aparición de las cápsulas monodosis Nespresso a finales de los noventa marcaron un antes y un después en el mundo del café. Su comodidad y variedad de sabores las hicieron extremadamente populares en casas y oficinas de todo el mundo, pero el tiempo ha demostrado todos los problemas causados por estos pequeños contenedores de café.

 LOS PROBLEMAS DE LAS CÁPSULAS

 

 RIESGOS PARA LA SALUD

Con la popularización del café en cápsula, llegaron los estudios sobre sus riesgos para la salud, como este de la Universidad de Barcelona. Estos estudios demostraron, entre otras cosas, que las cápsulas de café generan elevados niveles de furano, que aunque son seguros en un consumo normal, pero que puede llegar a ser cancerígeno si se consumen grandes cantidades de café. Aunque el furano también aparece en otros métodos de extracción, sus cantidades son mucho más pequeñas que las que se encuentran las cápsulas (se reduce a la mitad en los espressos, y hasta a una décima parte en el café de filtro).

LAS CÁPSULAS CONTAMINAN… Y MUCHO

Las cápsulas monodosis se fabrican de dos materiales principales, plástico y aluminio. Pero aunque pudiera parecer que estos dos materiales son altamente reciclables, se da todo lo contrario.

Tras el proceso de extracción del café, la cápsula usada no puede ser depositada en el contenedor amarillo, ya que al estar fabricadas de una mezcla de plástico y aluminio, no se consideran envases. Las plantas de reciclaje normales no tienen los recursos para procesar y separar el aluminio y el plástico, por lo que las cápsulas acaban siendo abandonadas en vertederos.

 Hay que tener en cuenta que únicamente se reciclan un 10% de las cápsulas consumidas en España y que el aluminio y el plástico tardan en descomponerse de 100 a 500 años, por lo que los vertederos y los mares están repletos de aluminio altamente contaminante.

LA ALTERNATIVA BIO ¿UNA OPCION REAL?

En vistas de este gran problema medioambiental, muchas empresas han creado cápsulas biodegradables o reutilizables.  Aunque ambas opciones resuelven el problema de la generación de residuos, ambas soluciones tienen sus propios inconvenientes.

Por un lado, las cápsulas biodegradables tienen problemas manteniendo todas las cualidades del café. Al estar hechas con materiales desechables, aguantan mal el paso del tiempo. Esto se traduce en que el aire y los olores extraños pueden llegar a penetrar en el café, afectando su sabor una vez extraído.

Por el otro, el gasto energético de fabricar cápsulas reutilizables es tremendo. El proceso de producción de estas cápsulas es arduo, y genera tanto residuos como polución. Además, el tener que rellenarlas cada vez que quieres tomar un café hace que pierdan la comodidad y rapidez características de las máquinas de cápsulas.

Al final, el único modo de no contaminar es dejar de utilizar cápsulas, sean o no biodegradables y reciclables.

LA CARTERA TAMBIÉN SUFRE

Otro de los grandes problemas de las cápsulas es su desorbitado precio. Aunque la cantidad de café es muy pequeña (unos 7 gramos), el contenedor de aluminio incrementa mucho el precio por cada cápsula.

¿y cuánto es mucho? Pues… ¡MUCHO!

Cada cápsula contiene 7 gramos de café y cuesta de media 35 céntimos. Eso significa que cada gramo de café se vende a 5 céntimos, lo que sitúa el precio por kilo a 50€ ni más ni menos. Y eso es tirando a la baja, porque hay cápsulas en el mercado que se venden a casi 50 céntimos, lo que equivale a más de 70€ el kilo. Para ponerlo en perspectiva, nuestro mejor café de especialidad tiene un precio de 31€ por kilo aproximadamente, lo que significa que podrías comprar más de dos kilos de nuestro café por cada kilo de café de cápsula.

Como podemos ver, aunque en principio 35 céntimos por cápsula parezca poco, en realidad es un precio desproporcionado para el café que se ofrece. Por eso abandonar las cápsulas no sólo es bueno para nuestra salud y el medio ambiente, también para nuestra cartera.

EL CAFÉ EN GRANO, LA MEJOR ALTERNATIVA

Sin ninguna duda, el café en grano es la opción más lógica si quieres hacer buen café., pero muchas veces lo descartamos porque pensamos que tiene muchos inconvenientes. Por eso, vamos a mostrar algunas de las ventajas del café en grano, y a desmentir algunas ideas preconcebidas.

Saco de café de especialidad

CAFÉ MÁS SANO Y FRESCO

El café de especialidad en grano tiene numerosas ventajas para la salud. Según numerosos estudios, el café de especialidad ayuda a prevenir gran cantidad de enfermedades cardiovasculares. Además, protege contra la diabetes tipo 2 y reduce el riesgo de cáncer de hígado.

Por otro lado, casi todos los cafés de especialidad se tuestan cada pco tiempo, lo que les da una frescura sin igual. Las cápsulas por el contrario, se tuestan en masa antes de envasar y pueden pasar almacenadas muchos meses antes de consumirse. Esto hace que el café pierda su frescura y los sabores sean menos intensos.

ECOLOGÍA Y AYUDA SOCIAL

La ecología y el Specialty Coffee van muy a menudo de la mano. Muchos de estos cafés tienen etiqueta orgánica, que asegura la ausencia de pesticidas y aditivos en el cultivo de café. Pero incluso en aquellos cafés que no cuentan con dicha etiqueta, la ecología y el apoyo al productor van de la mano.

Los procesos de cultivo y secado naturales y lo limitado de las cosechas de café de especialidad aseguran un trato correcto a las tierras de cultivo. Las grandes cafeteras de cápsulas, por el contrario, producen el café en cultivos extensivos que sobrecargan la tierra y la dejan yerma con el tiempo.

Además, al comprar grandes cantidades de café, estas multinacionales del café negocian agresivamente los precios con el productor, dejándole muy poco margen de beneficio. Los pequeños tostadores de especialidad, por el contrario, compran menores cantidades de café y aprecian más su valor real, pagando precios más justos al pequeño productor. La relación productor-comprador son además mucho más duraderas y saludables, apoyando incluso iniciativas locales de ayuda al desarrollo como ALDEA GLOBAL.

COMODIDAD Y CAFÉ EN GRANO: MÁQUINAS SUPERAUTOMÁTICAS

Uno de los grandes atractivos de las cafeteras de cápsulas es y ha sido siempre su rapidez y comodidad de uso. Pese a sus numerosas carencias, los usuarios las han seguido eligiendo precisamente por estas dos ventajas, ya que ningún otro método de extracción las igualaba.

Pero todo esto ha cambiado con las máquinas de café superautomáticas. Estas máquinas están diseñadas para que se introduzca café en grano en su tolva y, sólo con darle a un botón, la máquina muela y extraiga un espresso de calidad profesional.

Sus  grandes ventajas son la comodidad y rapidez y, sobre todo, la posibilidad de elegir el café que se introduce con total libertad. Su único inconveniente es, a día de hoy, el precio, pero las superautomáticas están acercándose ya a los precios de muchas máquinas de cápsulas.

Como podemos ver, estas máquinas tienen todas (y algunas más) ventajas de una cafetera de cápsulas, y carecen de los dañinos inconvenientes. Aunque fueron una revolución en su momento, el tiempo de las cápsulas ha terminado, y la sociedad actual tiene un nuevo aliado en el café de especialidad.